24Abril2014

Bolivia

ENDE, en la mira después de la nacionalización

Después de largos devaneos y sin una nueva Ley de Electricidad aprobada en el marco de la Nueva Constitución Política del Estado, el Gobierno de Morales procedió, el pasado 1 de mayo, a nacionalizar parcialmente el sector eléctrico en un país donde casi tres millones de personas, especialmente en el área rural, vive al margen de la electricidad, considerada imprescindible para hablar de procesos productivos.

En una fecha considerada emblemática para los trabajadores, Morales anunció, desde su cuartel general, el Chapare, que los Decretos Supremos 0493 y 0492 revertían la “capitalización neoliberal” y procedió a transferir al Estado la propiedad de tres generadoras de electricidad como son Corani, Valle Hermoso y Guaracahi, junto a la distribuidora ELFEC, a manos de ENDE.

De esta forma colocó a ENDE en el sitial de empresa “gran nacional”, con el desafío de mejorar la generación de electricidad y, además, ampliar la cobertura de las zonas rurales en el país que, en 2005, presentaba un acceso total a la electricidad de 67%, considerado uno de los más bajos de América Latina.

En el “Plan Estratégico de ENDE 2010-2014”, el Gobierno explica la necesidad de lograr la transformación de ENDE en una “megacorporación”, con atribuciones y competencias en toda la cadena productiva en las fases de generación, transmisión y distribución, sin embargo, dejó intocable el sector de transporte de electricidad.

Evo Morales firmó los decretos de nacionalización que transfieren la propiedad de las generadoras de Corani, Valle Hermoso y Guaracahi y de la distribuidora ELFEC a manos de ENDE, argumentando la necesidad de dotar al Estado de un mayor protagonismo en áreas estratégicas para la economía nacional, seguro de no tener oposición a sus nuevas medidas.

En los hechos, la más conflictiva terminó siendo ELFEC, cuyos trabajadores señalaron en una solicitada de prensa que:” Hoy pretenden estatizar a través de Decreto y en forma coercitiva la empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba- ELFEC, sin respetar el derecho propietario de los trabajadores y del pueblo cochabambino…”

En tanto autoridades de CRE, una empresa de corte cooperativo y un ícono en Santa Cruz, salieron al frente señalando que esta nunca fue del Estado y que por tanto no correspondía su nacionalización, como parte del proceso de reversión de la capitalización de las empresas del Estado boliviano. El ministro del ramo, Fernando Vincenti corroboró esta situación y aseguró que el Gobierno no intervendría esta empresa.

MOLESTIA
Un comunicado oficial de la empresa británica Rurelec PLC, difundido en su portal, manifiesta “descontento y decepción” por la reciente nacionalización de la generadora de electricidad Gauracachi, empresa en la cual la británica participaba con el 50 por ciento del paquete accionario.

“Esta sorpresiva medida fue tomada en el marco de las garantías dadas a los embajadores británicos y franceses en La Paz a finales de la semana pasada por el Gobierno de Evo Morales, quien reiteró su intención de mantener las inversiones privadas europeas en el sector energético”, reza la publicación.

“Durante esa semana el gobierno de Morales declaró públicamente que se esperaba llegar a un acuerdo negociado para una asociación pública-privada con los generadores de electricidad, este enfoque permitiría una inversión aún mayor por parte de Rurelec y sus filiales en las nuevas centrales eléctricas”, añade el documento, después de que el primer mandatario afirmará que no fue posible un acuerdo con las privadas.

Rurelec PLC, es fruto de una sociedad entre empresarios de Inglaterra y Gales, la asociación fue formada con el objetivo de desarrollar y operar la capacidad de generación en América Latina, su incursión en Bolivia se remonta al primer periodo de gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada en 1994, época en que se dio el proceso de privatización de varias empresas del Estado boliviano.

Ese proceso de privatización incluía a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), misma que fue dividida en varias empresas para su posterior venta a transnacionales. Fue así que Rurelec se adjudicó, a través de su filial en Bolivia Guaracachi America Inc., el 50 por ciento de las acciones de la generadora eléctrica de Santa Cruz formando la empresa Guaracachi S.A.

Esta empresa menciona, entre una de sus principales inversiones en Bolivia, la anunciada en Agosto de 2009, cuando Guarachachi S.A. celebró la inauguración de una nueva Planta generadora de electricidad en el Parque Industrial, para incrementar el suministro de energía eléctrica en 40MW., a un costo aproximado de cuatro millones de dólares.

FALTA DE INVERSIÓN
Sin embargo, los argumentos nacionalizadores van por la línea de señalar que las deficiencias en la cobertura eléctrica vendrían, fundamentalmente, “por falta de una inversión sostenida y significativa de las empresas privadas” que tuvieron a su cargo el sector eléctrico en Bolivia.

El ministro del área, Fernando Vincenti fue uno de los que aseguró que la situación crítica del sector eléctrico en Bolivia se debe, precisamente, a una falta de inversión en el sector, por parte de las empresas privadas.

En contrapartida, analistas de la oposición, refutaron estas aseveraciones señalando, inmediatamente después de la medida nacionalizadora, que Bolivia iría a enfrentar una crítica situación y a enfrentar apagones extremo que, sin embargo, fue desmentido por algunos miembros del Gobierno. En el llano, la población todavía espera comprender adecuadamente la situación del sector en medio de significativas demandas por hacer de la generación eléctrica, un factor dinamizador del desarrollo nacional.

DE LAS NACIONALIZADAS
Según una nota de la Plataforma Energética, hasta antes de la nacionalización, Corani era operada por la subsidiaria de la francesa GDF, Ecoenergy Internacional, la que contaba con el 50% de las acciones en tanto la británica Rurelec PLC tenía también el 50% de las acciones de la empresa Guarachi.

Agrega que la mitad de las acciones de Valle Hermoso, pertenecía a la empresa The Bolivian Generating Group, cuyo grupo inversor en Bolivia es Panamerica. El resto del paquete accionario estaba administrado por el grupo español Bilbao Viscaya Argentaria y el suizo Zurich, a nombre del Estado boliviano

“El paquete accionario de la distribuidora ELFEC estaba controlado desde hace tres años por los trabajadores con quienes el Gobierno había iniciado gestiones para la compra de las acciones”, dice la nota.

ALGO DE HISTORIA

Según datos proporcionado por Udape, hasta 1994, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), dominaba el sector. Refiere que en 1994 Bolivia inició un programa de reformas estructurales que incluyó la privatización de las empresas públicas más grandes. En efecto, la Ley de Electricidad 1994/1604 disponía la privatización del sistema eléctrico y la desagregación de las actividades de generación, transmisión y distribución. Los objetivos de esta ley eran elevar la eficiencia del sector, promover la competencia e incentivar la inversión.

Agrega que “como resultado de la privatización, se crearon tres compañías de generación: Corani, Guaracachi y Valle Hermoso. Cada una de ellas recibió una parte de las actividades de generación de ENDE (la ley limitaba la participación de mercado de cada una en un 35%). Inicialmente, a estas empresas les otorgaron derechos exclusivos; pero en 1999 se liberó el ingreso y algunas otras pequeñas compañías entraron al mercado”.

Udape señala que respecto a la transmisión, se transfirió la operación de la red de ENDE a la Transportadora de Electricidad, una empresa privada del Grupo de la Red Eléctrica de España que adquirió derechos exclusivos.

“Finalmente, luego de la reforma se crearon varias empresas de distribución. Todas esas empresas operan bajo regulación de tarifas y están sujetas a controles tarifarios. CRE (Cooperativa Rural de Electrificación), una empresa de distribución que ya existía, mantuvo su posición como monopolio regional independiente. CESSA (Compañía Eléctrica de Sucre S.A.) y SEPSA (Servicios Eléctricos Potosí S.A.), otras dos empresas municipales de distribución preexistentes, mantuvieron sus monopolios, mientras que ELFEC (Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba), que era una compañía municipal antes de la privatización, comenzó a operar como una firma privada”, dice el informe de Udape

Afirma que todas estas reformas, junto con la introducción de una oficina coordinadora de abastecimiento, dieron forma a un mercado eléctrico mayorista que busca la “simulación de condiciones competitivas”, que habría originado la propuesta gubernamental de una nueva Ley de Acceso Universal a la electricidad.

INVERSIÓN PRIVADA
Según esta misma fuente, en el período de 1995 a 2004, la inversión total en transmisión representó sólo un modesto 2% (14 millones US$) del total de la inversión en el sector eléctrico. La generación y la distribución recibieron el 58% y el 40% de la inversión total respectivamente.

Refiere que en el año 2004 en particular y dos años antes al Gobierno de Morales, la inversión pública total en el sector eléctrico fue de 20 millones US$ aproximadamente, igualada por otros 20 millones US$ de fuentes privadas. Esas cifras juntas representan menos del 0,5% del PIB de Bolivia en 2004.

“Las compañías de distribución asumieron compromisos de inversión para cada período tarifario. Para el período de 2003 a 2005, la inversión total de las principales compañías de distribución fue de 39,7 millones US$. Dicha inversión se divide de la siguiente manera:
• CRE 17,5 millones US$ (22% menos que el monto aprobado inicialmente).
• ELFEC 10,2 millones US$ (5% menos que el monto aprobado inicialmente).
• ELECTROPAZ 10,4 millones US$ (11% menos que el monto aprobado inicialmente).
• ELFEO 1,53 millones US$ (3% menos que el monto aprobado inicialmente).