19Abril2014

Bolivia

Nacionalización de Standard Oil y la fundación de YPFB

David Toro Ruilova nació en Sucre el 24 de junio de 1898. En su juventud fue considerado un brillante oficial. Escribió Manual de instrucción para el servicio de la pieza. En 1930, ocupó el cargo de Ministro de Fomento y Comunicaciones de Hernando Siles Reyes.

En tal carácter gobernó como parte del gabinete que Siles dejó al mando del país en junio de 1930, según el libro Historia de Bolivia de Carlos Mesa.

Luego fue agregado militar en Argentina. Su participación en la Guerra del Chaco fue muy discutida, al punto que tuvo que escribir un libro para justificarse, texto que tenía como título Mi actuación en la guerra del Chaco. En 1936, un golpe de Estado por Germán Busch lo hizo Presidente. En 1937, fue derrocado precisamente por Busch. Desde entonces su figura se apagó. Murió el 25 de julio de 1977 en Santiago de Chile a los 79 años.

Toro juró a la Presidencia el 22 de mayo de 1936. En su discurso dijo que su misión era “implantar el socialismo de estado con el concurso de partidos de izquierda”. Esa sola frase que probablemente Toro no acabó de entender y que no reflejaba exactamente lo que había en el Gobierno.

ALIANZA “SOCIALISTA”

El gobierno militar se alió con una de las tantas pequeñas organizaciones progresistas que se adjudicaron, no sin cierta razón, el marbete de los socialistas. Este era el caso de la Confederación Socialista Boliviana liderizada por Enrique Baldivieso, que copó la mitad del gabinete en cuatro representantes de los ocho ministros, los otro cuatro fueron militares.

Los primero signos del cambio los marcó precisamente el nuevo equipo ministerial. Se crearon dos ministerios, el más importante el de Trabajo y Previsión Social que se le encomendó a un trabajador, Waldo Álvarez, linotipista y secretario general de la Federación Obrera del Trabajo (FOT) fue el primer caso en la historia boliviana de un obrero en el Gobierno. Nació también el Ministerio de Minas y Petróleo cuya significación era evidente: la nacionalización del petróleo y por el otro el poder minero que seguía siendo clave en la economía nacional.

La nueva orientación hacia los trabajadores devino en la aprobación del Código de Trabajo y la sindicalización obligatoria. En octubre de 1936, se dictó el decreto de reconocimiento de derechos civiles de la mujer que le permitía “ejercer profesión e industria ilícita, ocupar los cargos o empleos que no quieren más que la idoneidad”; sin embargo, no le otorgó el derecho al voto.

STANDARD OIL Y CREACIÓN DE YPFB


La Guerra del Chaco había demostrado la actitud soberbia de la Standard Oil que se negó a ayudar a Bolivia en pleno conflicto en cuestiones elementales, como provisión de la gasolina de aviación y transportó combustible clandestinamente a la Argentina y a Paraguay. La compañía no cumplió sus compromisos, no perforó los pozos comprometidos, su producción no superó los 300 barriles diarios y lo que probablemente hizo, a pesar de la modesta dimensión de las reservas, es mantener los campos de Bolivia como potenciales.

El gobierno de Toro recorrió caminos contradictorios antes de decidirse por la nacionalización. El 7 de junio de 1936, declaró caducidad de las concesiones previas a la ley de 1921 (lo que exceptuaba precisamente la Standard) el 24 de octubre se promulgó la nueva ley de petróleo expresamente favorable a la empresa, el 13 de noviembre se estableció que la Standard no tenía cuentas pendientes con el erario. Pero, apenas cuatro meses después, tras una ardua reunión de gabinete, decidió la nacionalización de la compañía.

CORRIENTES POLÍTICAS


La explosión ideológica de posguerra abrió un espectro notable del pensamiento criollo. La influencia marxista en su varias tendencias, estalinismo y trotskismo entre las principales, el pensamiento indigenista tanto como puro teñido de marxismo, la fuerza del fascismo en plena aplicación de Italia y España, el nacionalismo alemán sumados al nacionalismo como una corriente eléctrica y poco definida todavía, determinaron la inflación de nuevos partidos y un esfuerzo poco exitoso de readecuación de las viejas organizaciones como el Partido de Izquierda Revolucionaria (PIR), el Partido Obrero Revolucionario (POR), la Falange Socialista Boliviana (FSB) y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).

FIN DE MANDATO

La facilidad con la que cayó el gobierno de Toro hace pensar que su régimen estuvo siempre hipotecado a la notable y fuerte personalidad de su joven amigo Germán Busch. Después de un viaje al oriente, Busch volvió a La Paz, fue proclamado líder de la legión de ex combatientes. El 13 de julio de 1937 tras una larga reunión de gabinete Toro dimitió. El propio Busch dio a conocer la renuncia dando a conocer la sustitución por su persona.