Para nadie debiera pasar desapercibida la intencionalidad política del MSM, al procurar protagonismo político, aún manoseando un aspecto tan sensible de la vida nacional como es la cuantificación de reservas de gas, a la vez que pretende deslindar su corresponsabilidad en las supuestas negligencias que nos imputan.
Lamentamos la fragilidad de memoria del MSM, que mediante esta finta pretende esconder la vinculación de sus principales con la gestión neoliberal del MNR, que con el prófugo Sánchez de Lozada desde la presidencia y sus aliados como operadores políticos, fueron los causantes de la privatización y descuartizamiento de YPFB, de la entrega de nuestros recursos naturales – entre ellos el gas - a la voracidad transnacional, hoy de un plumazo pretenden esconder su pasado en el oscuro baúl del olvido, aparentando un nuevo rostro de redentores de nuestras reservas gasíferas.
Esta acción política se corresponde con su nueva concepción de estructurar un proyecto de poder conservador y opuesto al proyecto popular que hoy gobierna nuestro país, cerrando para ello filas con la oposición derechista de algunas regiones. Se lo evidencia en las amplias giras de los principales dirigentes nacionales “sin miedo”, en las que coordinan acciones políticas con los principales de esa vieja derecha que les recibe alborozados y de brazos abiertos. Este conjunto de acciones están dirigidas a deslegitimar y desgastar a nuestro gobierno popular y constituyen otra más de aquellas viejas prácticas politiqueras del pasado que hoy intentan resucitar bajo la piel “sin miedo”.
Si las supuestas “inconsistencias y negligencias” gubernamentales del anterior periodo republicano fueran las que hoy critican (certificación anual de reservas de gas, entre otras) fueran tales, surge entonces la inmediata pregunta: ¿Por qué no lo observaron en su momento, cuando eran aún aliados? ¿Porqué recién hoy, desde fuera del gobierno, lo cuestionan? ¿Olvido o conveniencia? Así pues, la solicitada de marras y el pedido de informe oral presentado por un diputado del MSM saben al resurgimiento de esas viejas prácticas
Pese a ello, dejamos claramente sentado que no rehuimos nuestra obligación de apersonarnos a rendir cuanto informe se requiera. Allí estaremos, respetando y cumpliendo rigurosamente con las normas y procedimientos vigentes. Es nuestro fiel acatamiento al legítimo derecho que asiste a todo miembro de la Asamblea Legislativa Plurinacional, sea éste oficialista u opositor.
Responder a las provocaciones políticas no forma parte de nuestra práctica. Sin embargo, por sentido de responsabilidad con el país, recordamos algunos datos de las reservas disponibles cuantificadas y certificadas por la empresa D´Golyer & MacNaughton:
En su informe de reservas al 31 de Diciembre de 2004 y publicadas el 2005, reportaban una reserva certificada de 48,7 TCF. Ello, en momentos en que nuestro gas estaba aún bajo el dominio de los operadores transnacionales, y era el fundamento para la exportación de nuestro gas hacia Chile y Estados Unidos.
Un año después, en su informe de reservas al 31 de Diciembre del 2005 publicadas el 2006, la misma empresa cuantificadora y certificadora, indica extraoficialmente una reducción drástica de reservas hasta 27 TCF, de los cuales apenas 12.7 corresponden a reservas probadas, sin más sustento que un nuevo método de cálculo para la porosidad y el factor de recuperación de campo.
Así pues, mientras las reservas de hidrocarburos estaban en manos de las empresas transnacionales, se pretendía sobredimensionar nuestras reservas para elevar el valor de las empresas en la bolsa de valores, al tiempo que se pretendía justificar la exportación de nuestro gas a precios irrisorios; para ese fin “mágicamente” nuestras reservas abundaban. Sin embargo, cuando mediante el proceso nacionalizador éstas pasan a la gestión del Estado y se obtienen significativamente mejores precios en beneficio de los bolivianos, nuestras reservas de gas “mágicamente” disminuyen substancialmente en sus informes.
Pero este fenómeno de artificial y “mágica” hinchazón o achicamiento de reservas - según convenga a los intereses extranjeros - no ocurrió solamente en Bolivia. Experiencias similares acontecieron en Venezuela y Ecuador, exactamente cuando los procesos políticos internos impusieron gobiernos populares que recuperaron para dominio del Estado y beneficio de sus pueblos sus recursos naturales antes enajenados. Y los sectores de la derecha conservadora opuesta al cambio tuvieron en esos países hermanos la misma reacción que ahora se calca en Bolivia.
En base a esa adversa experiencia que el país soportó como consecuencia de la irresponsabilidad de los gobiernos del pasado, es que el Gobierno Nacional hoy marca otra diferencia con las gestiones anteriores: la de revisar exhaustivamente los informes de la empresa cuantificadora y certificadora Ryder Scott contratada por YPFB, antes de anunciar sus resultados. No hacerlo así entraña, además de poca responsabilidad, resignar la seguridad y soberanía energética del país.
La Paz, 17 de Octubre de 2010
MINISTERIO DE HIDROCARBUROS Y ENERGIA
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