20Abril2014

Gobierno y Relacionamiento

Gobierno utilizará en inversiones las reservas netas y fondos de jubilación

El presidente en ejercicio, Álvaro García describió los objetivos trazados por el gobierno para industrializar el país, tomando como base de inversión los fondos de reserva de 8.600 millones de dólares con que cuenta actualmente el Estado, además de los recursos que se generen por efecto de la futura Ley de Pensiones. “¿Qué hacemos con el dinero del pueblo, o nos lo comemos y en 3 años se acabó todo?, se preguntó. “¿O lo llevamos a crear industrias y crear producción?, añadió.

García se respondió afirmando que la “administración actual proyecta invertir los ingresos que reditúa la nacionalización de los hidrocarburos, consumada el 2006, en la implantación de un proyecto estatal industrial de gran escala”.

Adelantó que las futuras leyes del Trabajo y de Pensiones, tienen como objetivo la industrialización de los minerales y los hidrocarburos, “para mejorar la vida de los trabajadores de manera duradera, de manera real, no de manera ficticia. La única manera de garantizar buenos ingresos, buena renta, buen salario, es produciendo más, creando más fábricas, más industrias, creando más petroquímica y eso tenemos que hacerlo en los siguientes años“, explicó.

García pidió, asimismo, la adhesión de obreros y rentistas de manera que se haga realidad el proyecto de industrialización con inversiones del excedente estatal para tornar sostenibles las futuras alzas y políticas salariales.

Durante una conferencia de prensa, García delineó los alcances de las futuras leyes: General del Trabajo y de Pensiones, que negocia con la Central Obrera Boliviana (COB), al explicar que la renta solidaria grava un descuento de 0,5% a los salarios que están por encima de los Bs. 13.000. Se trata de un fondo de compensación que establecerá un mínimo de Bs. 1.300 a 1.500 como ingreso.

Informó que con los trabajadores, “hablando frente a frente, con mucho respeto, hemos acordado lo que es mejor para ellos“. Se trata de “invertir el excedente estatal en la industrialización y no embarcarlo en una política rentista y de aumento salarial de corto plazo”.

Luego se refirió al acumulado por Bolivia, en los últimos 4 años, creando una reserva internacional de 8.600 millones de dólares y señaló que “ahora vendemos mineral, vendemos gas y hay dinero del Estado”. La opción, dijo, sería que “ese dinero lo usáramos y podríamos mejorar los salarios, incluso la jubilación. Pero ¿cuánto dura eso?, preguntó. “Nos vamos a comer ese dinero en 3, 4 ó 5 años y luego al precipicio o al infierno, porque no sería sostenible“. “La alternativa es invertir la plata pública, en proyectos productivos de envergadura. Crear una plataforma que sustente futuros aumentos salariales para las siguientes décadas”, precisó.