17Abril2014

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Programa de Conversión a GNV benefició a 7 mil vehículos en Tarija

El Programa de Conversión a Gas Natural Vehicular (GNV) permitió la conversión de 7 mil vehículos en el departamento de Tarija. Este proyecto tuvo casi ocho años de gestión, pero sólo un año de ejecución, 2009 y 2010. Las dificultades fueron varias y se debieron principalmente a la injerencia política, que en más de una ocasión paralizó su ejecución, según datos facilitados por el Programa.

La meta para 2010 era de 10 mil vehículos convertidos, pero también hubo dificultades en ese año por el periodo de transición que vivió la Gobernación. De todas maneras, el programa benefició en un 90 por ciento al transporte público, que dejó de usar alrededor de 3 mil garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

También se ejecutó el 100 por ciento del presupuesto asignado por la Gobernación, 28 millones de bolivianos, a través de un fondo rotatorio. Sin embargo, la dirección del Programa solicitó ampliar el techo presupuestario con 3 millones de bolivianos más.

El  Programa está consolidado en el departamento porque inició con cuatro talleres de conversión, y en la actualidad hay 22 talleres. Asimismo, al principio había dos estaciones de servicio de GNV, pero ahora ya hay ocho.

El responsable de la Unidad Ejecutora del Proyecto de Conversión a GNV, Jorge Paniagua, informó que en relación a otros proyectos nacionales, el que se ejecuta en Tarija tuvo más resultados que en otros departamentos del país. Por ejemplo, YPFB tiene 3 mil vehículos convertidos con más de cuatro años de gestión desde que se aprobó el Decreto Supremo.

El Programa es indefinido, y por ello existen nuevos desafíos. Hasta fines de este año se pretende convertir 20 mil vehículos y atender también a los microbuses. Según Paniagua, lo positivo es que con esta iniciativa se evitaron las largas filas para comprar garrafas de GLP en los barrios.

Con estas cifras, aseguró el funcionario, Tarija ocupa el primer lugar en número de vehículos reconvertidos a GNV, mientras que otros departamentos ni siquiera empezaron.

DIFICULTADES

Paniagua comentó que la primera dificultad que tuvo el Programa de Reconversión en todo este tiempo fue la arremetida de grupos “pseudoempresariales” que quieren controlar esta iniciativa, motivo por el que solicitó una auditoría a la Unidad Ejecutora a su cargo para desmentir las acusaciones y comprobar que los recursos se manejaron correctamente.

“Estos grupos están bajo el ala de los políticos de turno y dañan la imagen del Programa. Otro gran problema enfrentado fue la injerencia política, porque es un proyecto que tiene alto impacto social y por ende rédito político. Sin embargo, el programa GNV es del autotransporte porque invirtió recursos económicos y gestión. La propuesta fue presentada por este sector y por eso es propietario del proyecto legítimamente y eso se debe respetar”, aseveró.

El funcionario manifestó que hay gente que quiere manejar el Programa de GNV, pero recomendó que la nueva autoridad mantenga  el ritmo de trabajo.

AUTOTRANSPORTE


Por su parte, el ejecutivo de la Federación del Autotransporte “15 de Abril”, José Larrazábal, expresó su preocupación por lo que podría ocurrir con la dirección del Programa GNV. Lo que pasa es que la Gobernación quiere cambiar al encargado y los transportistas se oponen, acotó.

“El programa del GNV lo consiguió el autotransporte, este sector invirtió y luchó por el proyecto. Sin embargo, parece extraño que las autoridades quieran pasar por alto a este sector al momento de realizar cambios en esta dirección”, mencionó.

En este sentido, dijo, el autotransporte está en estado de emergencia y convocó a un ampliado para hoy a las 10.00 de la mañana para analizar el tema y tomar las medidas necesarias.

“Hemos pedido una reunión con la Gobernación para analizar el tema y escuchar la propuesta de la autoridad. El autotransporte no permitirá que manoseen al director del Programa GNV porque cada persona tiene su dignidad. También solicitamos auditorías para ver si hay fallas, pero no aceptaremos que pasen sobre la institución”, aseguró.

Según la evaluación de los transportistas, la Unidad de Reconversión a GNV es la única repartición de la Gobernación que ejecutó el 100 por ciento de sus recursos. Además que los calificaron como “Proyecto estrella en Bolivia”.

Para que una persona asuma esa responsabilidad en la dirección, debe cumplir con un montón de requisitos, sostuvo Larrazábal, por ello sugirió que una persona del mismo Programa se haga cargo, o en todo caso se convoque a concurso de méritos.

“La nueva autoridad que quiere imponer la Gobernación tardará en aprender los detalles de ingeniería de los vehículos, y el transporte precautelará eso para no perder tiempo. No se quiere proteger a una persona, si se tiene que ir Paniagua se irá, pero no aceptamos que inconsultamente se quiera instalar a un nuevo director”, finalizó.

“El Programa GNV es del autotransporte, porque invirtió recursos económicos y gestión. La propuesta fue presentada por este sector y por eso es legítimo propietario del proyecto y eso hay que respetar”.

28 millones de bolivianos se utilizó para la reconversión

El Programa de Conversión a Gas Natural Vehicular (GNV) permitió la conversión de 7 mil vehículos en el departamento de Tarija. Este proyecto tuvo casi ocho años de gestión, pero sólo un año de ejecución, 2009 y 2010. Las dificultades fueron varias y se debieron principalmente a la injerencia política, que en más de una ocasión paralizó su ejecución, según datos facilitados por el Programa.

La meta para 2010 era de 10 mil vehículos convertidos, pero también hubo dificultades en ese año por el periodo de transición que vivió la Gobernación. De todas maneras, el programa benefició en un 90 por ciento al transporte público, que dejó de usar alrededor de 3 mil garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

También se ejecutó el 100 por ciento del presupuesto asignado por la Gobernación, 28 millones de bolivianos, a través de un fondo rotatorio. Sin embargo, la dirección del Programa solicitó ampliar el techo presupuestario con 3 millones de bolivianos más.

El  Programa está consolidado en el departamento porque inició con cuatro talleres de conversión, y en la actualidad hay 22 talleres. Asimismo, al principio había dos estaciones de servicio de GNV, pero ahora ya hay ocho.

El responsable de la Unidad Ejecutora del Proyecto de Conversión a GNV, Jorge Paniagua, informó que en relación a otros proyectos nacionales, el que se ejecuta en Tarija tuvo más resultados que en otros departamentos del país. Por ejemplo, YPFB tiene 3 mil vehículos convertidos con más de cuatro años de gestión desde que se aprobó el Decreto Supremo.

El Programa es indefinido, y por ello existen nuevos desafíos. Hasta fines de este año se pretende convertir 20 mil vehículos y atender también a los microbuses. Según Paniagua, lo positivo es que con esta iniciativa se evitaron las largas filas para comprar garrafas de GLP en los barrios.

Con estas cifras, aseguró el funcionario, Tarija ocupa el primer lugar en número de vehículos reconvertidos a GNV, mientras que otros departamentos ni siquiera empezaron.

DIFICULTADES

Paniagua comentó que la primera dificultad que tuvo el Programa de Reconversión en todo este tiempo fue la arremetida de grupos “pseudoempresariales” que quieren controlar esta iniciativa, motivo por el que solicitó una auditoría a la Unidad Ejecutora a su cargo para desmentir las acusaciones y comprobar que los recursos se manejaron correctamente.

“Estos grupos están bajo el ala de los políticos de turno y dañan la imagen del Programa. Otro gran problema enfrentado fue la injerencia política, porque es un proyecto que tiene alto impacto social y por ende rédito político. Sin embargo, el programa GNV es del autotransporte porque invirtió recursos económicos y gestión. La propuesta fue presentada por este sector y por eso es propietario del proyecto legítimamente y eso se debe respetar”, aseveró.

El funcionario manifestó que hay gente que quiere manejar el Programa de GNV, pero recomendó que la nueva autoridad mantenga  el ritmo de trabajo.

AUTOTRANSPORTE

Por su parte, el ejecutivo de la Federación del Autotransporte “15 de Abril”, José Larrazábal, expresó su preocupación por lo que podría ocurrir con la dirección del Programa GNV. Lo que pasa es que la Gobernación quiere cambiar al encargado y los transportistas se oponen, acotó.

“El programa del GNV lo consiguió el autotransporte, este sector invirtió y luchó por el proyecto. Sin embargo, parece extraño que las autoridades quieran pasar por alto a este sector al momento de realizar cambios en esta dirección”, mencionó.

En este sentido, dijo, el autotransporte está en estado de emergencia y convocó a un ampliado para hoy a las 10.00 de la mañana para analizar el tema y tomar las medidas necesarias.

“Hemos pedido una reunión con la Gobernación para analizar el tema y escuchar la propuesta de la autoridad. El autotransporte no permitirá que manoseen al director del Programa GNV porque cada persona tiene su dignidad. También solicitamos auditorías para ver si hay fallas, pero no aceptaremos que pasen sobre la institución”, aseguró.

Según la evaluación de los transportistas, la Unidad de Reconversión a GNV es la única repartición de la Gobernación que ejecutó el 100 por ciento de sus recursos. Además que los calificaron como “Proyecto estrella en Bolivia”.

Para que una persona asuma esa responsabilidad en la dirección, debe cumplir con un montón de requisitos, sostuvo Larrazábal, por ello sugirió que una persona del mismo Programa se haga cargo, o en todo caso se convoque a concurso de méritos.

“La nueva autoridad que quiere imponer la Gobernación tardará en aprender los detalles de ingeniería de los vehículos, y el transporte precautelará eso para no perder tiempo. No se quiere proteger a una persona, si se tiene que ir Paniagua se irá, pero no aceptamos que inconsultamente se quiera instalar a un nuevo director”, finalizó.

“El Programa GNV es del autotransporte, porque invirtió recursos económicos y gestión. La propuesta fue presentada por este sector y por eso es legítimo propietario del proyecto y eso hay que respetar”.

28 millones de bolivianos se utilizó para la reconversión