19Abril2014

Análisis y Opinión (Bolivia)

Refinación de petróleo importado

2009-10-22 08:22:30
Guillermo Francisco Torres Orias*
El mercado boliviano para productos refinados de petróleo consume solamente alrededor de 60.000 barriles por día, incluida la distorsión de los volúmenes por el aumento de vehículos chutos y transformers, así como por el contrabando de combustibles ocasionado por los bajos precios del mercado interno.

Por otro lado, las refinerías de YPFB se consideran ineficientes por su capacidad de procesamiento. El costo de refinación en Bolivia está alrededor de $us 4 por barril refinado, mientras refinerías con capacidades mayores a 100 mil BPD están con costos por debajo de $us 2. El único motivo que justifica la existencia de refinerías en Bolivia, es que hay producción propia de petróleo y que sale más barato refinar que importar productos refinados.

¿Qué sucedería en el caso hipotético de poner una refinería de petróleo de 90 mil BPD en el altiplano, conformada por tres módulos de 30 mil BPD, para procesar petróleo importado?

Primero, el petróleo disponible en el mercado internacional es de mala calidad comparado con la mezcla de petróleo boliviano. Ese petróleo tiene alto contenido de compuestos de azufre y metales pesados que deben ser removidos, los compuestos de azufre son muy corrosivos para las instalaciones de las refinerías y son contaminantes de la atmósfera. El petróleo boliviano contiene 6,5% de fuel oil mientras el petróleo a importar tendría alrededor de 50%, por lo que se requeriría instalar una planta de cracking catalítico que permitiría transformar parte del fuel oil en gasolina y diesel; el diesel de cracking contiene

poliaromáticos que producen partículas causantes del smog en las ciudades. Por esas razones, sería una refinería más compleja y costosa que las actuales refinerías de YPFB. Con mayores problemas en la operación y mantenimiento.

Segundo, se tendría que crear una infraestructura de importación de petróleo que no existe. Ampliar la capacidad de almacenaje de petróleo en la terminal de Arica a dos millones de barriles y las instalaciones portuarias de recepción de petróleo de los barcos tanqueros a la planta de almacenaje. Construir un oleoducto de gran capacidad para importar 90 mil BPD. Se requerirían más de 10 estaciones de bombeo para subir del nivel del mar hasta los 5.000 metros de la cordillera y bajar a 4.000 del altiplano. El costo de importar petróleo y refinarlo sería tan alto que sería mejor seguir importando los déficits de diesel y gasolina.

Tercero, el mercado interno no podría absorber la producción de 147 mil BPD de productos refinados en Bolivia, de ellos, los excedentes de fuel oil y los residuos no tendrían mercado en el país porque la industria nacional usa gas natural, y en el exterior están sustituyéndolos por aspectos ambientales, por tanto, esa parte de la producción deberá exportarse a precios muy bajos que no cubrirían los costos. Para sacar la producción a la exportación habría que construir un poliducto del altiplano al Pacífico y ampliar los tanques de almacenaje para productos refinados en Arica en cerca de un millón de barriles, lo cual incrementaría la inversión afectando directamente a los costos de exportación.

Cuarto, si la idea es refinar petróleo importado para exportar productos refinados, no estaríamos en condiciones de ser competitivos en el mercado internacional. Con un precio de petróleo de $us 70 por barril en el mercado internacional, Bolivia perdería $us 16 por barril para poder competir. Ni siquiera estaríamos en condiciones de competir para exportar a la zona fronteriza del Perú.

Por último, cuando se piensa ubicar una refinería tiene que considerarse: características del lugar, existencia de servicios, infraestructura, distancia a los mercados y centros de abastecimiento de petróleo. No se puede decir “en un lugar del altiplano” sin saber cómo se llegaría con el petróleo y cómo se sacarían los productos refinados.

Estas declaraciones sin un estudio previo, responsable y minucioso, simplemente crean falsas expectativas y muestran un comportamiento incoherente.

*Guillermo Francisco Torres O.
es ingeniero químico y administrador de empresas. Fue Ministro y
Superintendente de Hidrocarburos.