23Abril2014

Bolivia

Producción boliviana de gas se estanca y baja la de líquidos

reporteenergia.com.- La producción de hidrocarburos líquidos registró una baja gradual de 2006 a 2010, mientras que la producción de gas natural se estancó en este mismo periodo en Bolivia, según datos presentados en el Anuario Estadístico 2010 del Ministerio de Hidrocarburos y Energía (MHE).


De acuerdo al documento, en los últimos cinco años la producción de hidrocarburos líquidos (petróleo, condensado y gasolina natural) fue mermando gradualmente de 48,757 BBls/día en 2006 hasta llegar a 46,555 BBls/día en 2010.

En 2007 la cifra se incrementó levemente hasta llegar a los 49.241 BBls/día. No ocurrió lo mismo en el año 2008 cuando la producción de hidrocarburos líquidos bajó a 46.758 BBls/día. Entre tanto, la caída más fuente en la producción de líquidos en Bolivia fue en la gestión 2009 cuando llegó a los 40.746 BBls/día. 

Según las estadísticas presentadas por año, en el periodo 2006-2010, la producción promedio de hidrocarburos líquidos fue de 46.411 BBls/día.
Por otro lado, en lo que se refiere a la producción de gas natural, las estadísticas del MHE muestran que en los últimos cinco años se estancó en un promedio de 40,2 MMmcd.

En la gestión 2006 la producción de este carburante subió levemente y se situó en 41,74 MMmc/día. En el 2008 la cifra creció hasta llegar a los 42,01 MMmc/día.

Entre tanto, en el año 2009 la cifra bajó considerablemente hasta llegar a los 36,75 MMmc/día, lo que muestra claramente que la producción de este carburante se estancó en los últimos cinco años. En el 2010 la producción de hidrocarburos líquidos registró 46,555 BBls/día.

En su último boletín estadístico el MHE argumenta que la producción en menor escala se debe al comportamiento del mercado internacional, refiriéndose a los contratos que tiene Bolivia con Brasil y Argentina para la venta de gas natural.

Al respecto analistas consultados manifestaron que entre las causas principales para el “letargo” del sector se debe a que no hubo inversión significativa, que se tradujo en falta de exploración. Asimismo se observó que el marco legal actual no incentiva a las operadoras privadas destinen más recursos para incentivar la perforación de pozos para extraer petróleo y gas natural.

Reporte Energía solicitó al MHE su opinión sobre la política hidrocarburífera que ejecutará el Gobierno Nacional tomando en cuenta estos datos de producción de líquidos y gas natural en el periodo 2006-2010, pero hasta el cierre de esta edición no se tuvo respuesta alguna.

Entre tanto, YPFB observa con optimismo la producción de gas natural y líquidos asociados, que según su versión alcanzó su mayor nivel histórico en 2010. Sin embargo, reconoce que en los últimos cinco años la producción de petróleo crudo disminuyó en un 50% de 10,205 BBls/día en 2006 a 4,059 BBls/día en 2010.

En ese sentido, YPFB Corporación prioriza un plan “agresivo” de inversiones para el 2011 que duplica los niveles de inversión alcanzados el año pasado, debido a que prevé destinar 1.751 millones de dólares este año, de los cuales 1.078 millones de dólares serán ejecutados por la estatal petrolera y todas sus empresas subsidiarias y 672 millones de dólares por la empresa privada.

Asimismo, de la inversión total programada en el sector 351,4 millones de dólares se destinarán a exploración y 812 millones de dólares a explotación. Este monto de dinero será obtenido del Tesoro General de la Nación (TGN), recursos propios y de créditos del Banco Central de Bolivia (BCB).

Opiniones

¿Por qué cree que se registra baja y estancamiento de producción hidrocarburífera?
Boris Gómez Úzqueda / Master en Administración, ejecutivo del sector.

“Modelo de incertidumbre e inestabilidad política”

Porque hay menos campos en explotación, porque no hay mayores reservas certificadas y porque no se han descubierto mayores reservorios, porque no hubo procesos exploratorios intensivos. Es un ciclo, un círculo vicioso del que la dirigencia estatal no está pudiendo salir adelante porque sencillamente no pudo atraer inversiones superiores a los 2000 millones de dólares en sus cinco años de gestión. Y ese monto, ustedes saben perfectamente, es insuficiente para motorizar, gestionar y desarrollar toda la cadena de gas y líquidos en el país.

Adicionalmente hay un modelo de incertidumbre y de inestabilidad política que no concluyó y que no logró empujar, debatir ni menos aprobar una legislación de hidrocarburos que sea adecuada para promover la industria de agregación de valor al gas que es un discurso que pareciera está ya fuera del vocablo de la dirigencia estatal.]

Para aumentar la producción de gas e hidrocarburos líquidos se debe estudiar, analizar y diagnosticar la situación hidrocarburífera del país y un plan de incidencia trabajado participativamente para lograr que las actividades hidrocarburíferas tengan mayor impacto social y un menor impacto ambiental y brinden mayores beneficios al desarrollo nacional. Estudiar, analizar y buscar elementos de discusión para elaborar las bases de una NPE.

Recoger inquietudes relacionadas a abrir puertas a Bolivia en escenarios internacionales para facilitar y estimular la intervención de compañías internacionales en procesos de desarrollo de campos y producción, bajo esquema de asociación de riesgo accidental con el Estado y con las actuales compañías operadoras.

Bernardo Prado Liévana / Director del CIDEA, analista y editor de HidrocarburosBolivia.com


“La falta de inversiones es la principal causa del letargo”
Las cifras acerca de la producción hidrocarburífera boliviana en los últimos cinco años son contundentes y reflejan el letargo en el que se encuentran las actividades de exploración y producción.

Afortunadamente, los motivos que llevaron al sector hasta ese estado de somnolencia prolongada están identificados. La falta de inversiones es la principal causa del letargo en la producción de líquidos y gas natural. Esa falta de inversiones tiene un origen,  en el caso de los líquidos, su extracción simple y llanamente no es un buen negocio para las compañías que operan en Bolivia. Un barril de petróleo con un precio regulado, muy por debajo de la cotización internacional es un buen argumento para que las petroleras metan sus dólares para extraer crudo  en otras latitudes, el marco legal impositivo también juega un rol preponderante.

En lo que a gas natural se refiere, extraerlo puede ser un buen negocio, de hecho lo es, pero aparentemente las reglas del juego que impuso el Gobierno aparentemente no convencen del todo a los inversionistas.

En vista de que se tienen identificados los aspectos que evitan el despegue del sector hidrocarburífero boliviano, el Gobierno debería estar trabajando en su reingeniería, pasando por una nueva Ley de Hidrocarburos con un marco regulatorio coherente y un régimen impositivo atractivo para las inversiones pero a su vez cuidadoso con los intereses del Estado. De nada serviría duplicar o triplicar el precio del barril de petróleo producido en Bolivia si no existen las condiciones que garanticen las inversiones para su extracción. Se debe encontrar un punto de equilibrio que tenga cómodos y seguros tanto al inversionista como al Estado.